Categoría: LinkedIn

  • Un frontera en DIRCOM

    (*) Post publicado originariamente en LinkedIn el 10 de febrero de 2025

    Te voy a contar un secreto: yo soy un frontera, como dijo Adolfo Aristaráin en su maravillosa película «Un lugar en el mundo».

    Un día, en una conversación telefónica, Joaquín Mouriz Costa me comentó que preparaba su candidatura a la presidencia de Dircom, Asociación de Directivos de Comunicación. Me alegré mucho por él. Pero, para mí, la sorpresa estaba aún por llegar: Joaquín me dijo que contaba conmigo en su equipo.

    Sé que soy un tipo raro (te recuerdo que soy un frontera). Desde hace veinte años soy profesor de una fantástica universidad, de mucho prestigio (la Universidad Carlos III de Madrid), de la que soy vicerrector adjunto de comunicación y profesor titular. Sin embargo, paradoja, aún sigo considerándome consultor de comunicación y dircom. ¿Por qué? Muy sencillo:

    ➡️ Para intentar ser buen profesor y estar actualizado
    ➡️ Para no relajarme nunca en mis funciones docentes
    ➡️ Para saber que tengo que mejorar siempre dando clase
    ➡️ Para no adocenarme (nunca, jamás) en un cargo académico

    Meses después de aquella conversación, estaba sentado con compañeras y compañeros de candidatura hablando de Comunicación Corporativa, de los problemas y soluciones de la profesión, del futuro de DIRCOM.

    Acepté la propuesta de Joaquín para ayudar de forma absolutamente desinteresada a una asociación y a un colectivo.

    Vasos comunicantes


    Pero, también, lo reconozco, acepté de forma egoísta, en cierto modo. Por un lado, seguiré llevando a mis estudiantes la realidad y el día a día de la comunicación corporativa. Les ayudaré para que el tránsito entre la Universidad y la profesión sea más efectivo. Por otro lado, mis compañeros y yo llevaremos a DIRCOM y a la profesión todas las ideas, futuro y talento que se genera en las Universidades.

    Soy un frontera. Y los fronteras vivimos entre mundos y creamos vasos comunicantes. Por eso acepté la propuesta de Joaquín. Por eso soy profesor universitario. Por eso me siento aún consultor.

    Mis compañeros de candidatura conforman un equipazo:

    Joaquín Mouriz Costa, Jorge Álvarez-Naveiro, David Álvaro García, Cristina Caballero, Paloma Cabrera Lopez, Doris Casares, Sebastián Cebrián Gil, Almudena Cobas Bastida, MÓNICA ESCUSA CAMPOS, Laura Gonzalvo Bas, Fernando Geijo Nares, Asier Ibarrondo Agromayor, Ignacio Jiménez Soler, María Lacasa Marquina, Jaime Massó Caballero, Ignacio Mata Maeso, Ester Medico, Patricia Peiró Hergueta, Ana Porto, Tania Puche, Roberto Sanz Soblechero y Sergio Vicente.

    De ellos, la comisión de hashtag# la formamos María Díaz (Esade), Jaime Massó (Esic). Ester Medico (UOC), David Álvaro (Acento) y yo (UC3M).

    Vamos a ayudar y trabajar para que las «cosas sucedan».

    hashtag#DircomFuturo hashtag#LiderarElCambio hashtag#ComunicacionQueTransforma hashtag#LiderazgoComunicativo

  • Nuestra Intercampus o por qué hay que practicar deporte

    (*) Post publicado originariamente en LinkedIn el 19 de noviembre de 2025)

    Hubo una época (cuando era joven, entre los 20 y los 26 años, quizá) en la que yo jugué al fútbol. Era portero y, como era bastante «discreto» (por no decir «malo»), cuando me salía un partido bueno todo mi equipo lo festejaba a lo grande, como si hubiéramos ganado un título. «¡Hay portero! ¡Hay portero!», gritaba en el campo mi amigo Ricardo, con una mezcla de alivio, alegría y a veces (también, y por qué no decirlo) admiración.

    Los amigos nos inscribíamos en ligas municipales. Solíamos jugar los sábados por la mañana, y eso era fantástico porque, después del partido, nos tomábamos unas cañas y a veces comíamos de raciones.

    Jugábamos para pasarlo bien. Éramos muy felices.

    Pero las ligas municipales eran lo más parecido a Vietnam que he visto en mi corta carrera de deportista. A veces nos enfrentábamos a contrarios tan agresivos que bien hubieran podido llevar camisetas con el lema Born to kill.

    Cuando nos encontrábamos con esta clase de equipos, teníamos entre nosotros un chiste-advertencia: «Cuidado con éstos, que parece que se están jugando la UEFA».

    A nosotros nos daba igual perder en el campo. El partido ya lo habíamos ganado antes con las risas y después con las cervezas.

    Quizá por ello siempre me ha caído bien la gente que hace deporte sin afán competitivo, sólo para ser feliz y pasarlo bien.

    ¿Por qué te cuento esto? En la Universidad Carlos III de Madrid ya estamos preparando nuestra tradicional carrera, la Intercampus. Es una carrera solidaria (lo recaudado el año pasado se destinará a la lucha contra la ELA) y ya cuenta con 25 años de historia. Te doy algunos datos: cada año se inscriben cerca de 2.000 corredores, participan 260 personas en la organización y cuenta con 40 fisioterapeutas.

    Ah, y lo más importante: estamos buscando patrocinadores. Y patrocinar una carrera con fines solidarios y para que la gente sea feliz mola. Mola mucho.

    Tenéis más información en este enlace.