Categoría: Mentoría y Coaching

  • Los 10 consejos que da Phil Stutz a Jonah Hill

    Después de haber visto el documental Stutz (Jonah Hill, Netflix, 2022), parafraseo una reflexión del terapeuta Phil Stutz para decir que en la vida (y, por tanto, también en el entorno laboral) es inevitable sentir, a veces, dolor e incertidumbre. ¿Qué nos queda, entonces? Seguir trabajando para mejorar cada día.

    No voy a hacer spoilers, pero sí fijarme sobre las ideas más importantes del documental, cuyo visionado te aconsejo.

    El valor de las pequeñas acciones

    UNO.- Si estás perdido «siempre puedes trabajar en tu fuerza vital«. La fuerza vital de una persona se basa en ascender en una supuesta pirámide: Relación con tu cuerpo => Relación con otras personas =>Relación contigo mismo/misma.

    DOS.- Debes ser conscientes de lo que Stutz llama «tu parte X«. Ésta forma parte de ti. Sin embargo, te juzga, va en tu contra y te llena de pesimismo. El terapeuta asegura que nunca desaparece del todo, por lo que hay que emplearse en estas tres áreas:

    • Dolor
    • Incertidumbre
    • Trabajo constante

    En cierto modo, la parte X es positiva. La lucha contra ella hace que las personas evolucionemos. Tienes que ser consciente de este proceso.

    «Tu fuerza es la vulnerabilidad«, asegura Stutz. «No puedes avanzar sin ser vulnerable».

    TRES.- En el documental Stutz habla del collar de perlas. Cada acción que llevamos a la práctica es una perla de un metafórico collar que es nuestra vida. Todas las perlas valen lo mismo.

    Stutz asegura que un ganador no es aquel que toma las mejores decisiones. Un ganador es quien asume el proceso de seguir siempre adelante.

    Aplícate esto en el trabajo.

    Acepta tu sombra

    CUATRO.- La sombra es la parte de ti que no aceptas y de la que te avergüenzas. En el documental, la sombra de Jonah Hill es su yo de catorce años, un niño acomplejado por su sobrepeso. Stutz aconseja a Hill que escuche a su sombra y que establezca un diálogo con ella. En definitiva, que la acepte.

    CINCO.- «La instantánea» es una ilusión producto de tu parte X, una imagen perfecta e inmóvil. Nos empeñamos en encontrarla, pero en realidad no existe.

    SEIS.- El laberinto es otro producto de tu parte X. Ocurre cuando nos quedamos anclados en el pasado. Siempre implica a otras personas.

    SIETE.- El amor activo da solución al laberinto. Si podemos proyectar amor hacia alguien al que llegaste a odiar, esto significa que eres capaz de dejar atrás las anclas del pasado.

    OCHO.- El flujo agradecido. El agradecimiento siempre trae consigo la fe en un futuro mejor o, por lo menos, que algo bueno espera detrás de una mala época.

    NUEVE.- Lucha siempre por tus objetivos, pero sé consciente de puedes perder todo. Y no debes temer a la pérdida porque lo que importa es el proceso de llegar a tus objetivos.

    DIEZ.El mundo solar. Encuentra el placer de dar sin esperar recibir nada a cambio. Por el mero hecho de dar supone en sí mismo sentir la satisfacción de ver feliz a otra persona.

    Junto con Barry Michels, Phil Stutz es autor de El método, un ensayo donde estos terapeutas ofrecen las herramientas necesarias para salir de un bloqueo anímico.

    (*) Te puede interesar: El método Grow

  • Preguntas poderosas, la base del coaching

    El coaching se basa en la mayéutica. Es el arte de hacer preguntas poderosas a una persona para que ésta, por sí misma, llegue a la solución de un problema.

    Ejemplo: Edmond Dantés (protagonista de El Conde de Montecristo, de Alexandre Dumas) está encerrado en una celda del castillo de If, acusado de traición. Ignora quién le ha denunciado. Un compañero de prisión, el abate Faria, le pregunta a quién beneficia su encarcelamiento. Al responderle, Edmond descubre por sí mismo las identidades de quienes hicieron la denuncia anónima.

    Fuera sesgos cognitivos

    No es fácil hacer preguntas poderosas por varios motivos:

    1. Para hacer preguntas poderosas primero debes escuchar de forma activa. Parece una perogrullada, pero no todo el mundo es capaz de escuchar de forma analítica y sin sesgos cognitivos (prejuicios; condicionantes sociales, emocionales, etc., que nos impiden pensar de forma objetiva).
    2. Nos han educado en la idea de que para ayudar a una persona hay que darle un consejo. Pero un consejo que se da cuando no ha sido pedido es dinamita pura para la autoestima de la persona a quien se quiere ayudar.
    3. Además, en el imaginario popular las personas sabias son las que dan buenos consejos, cuando esto no es del todo cierto. Quien da un consejo está, casi con toda probabilidad, equivocado. Esto es así porque quien da el consejo no cuenta nunca con toda la información de lo que le pasa a la otra persona.
    4. Hacer preguntas poderosas para que la otra persona, al responderse, se ayude a sí misma menoscaba nuestro ego. Y, ay, cuánto nos gusta cultivar el ego aunque digamos lo contrario.

    El método para hacer preguntas poderosas

    El coach Fernando del Corral aconseja entregarse a la escucha activa, dejarse sorprender y (paradoja) no estar obsesionado con hacer preguntas geniales. En cierto modo, según Fernando, es adoptar la actitud abierta de un niño. El hacer preguntas poderosas traslada el foco de atención al coachee, porque es él o ella (y no el/la coach) quien debe hablar y quien debe ser el protagonista de la sesión.

    El coaching sigue un método (el método GROW) y las preguntas poderosas se ponen a al servicio de este. En su libro Coaching, John Whitmore, padre del coaching moderno, da una larga lista de preguntas poderosas que divide según su propósito:

    • En la fase previa a las sesiones. ¿Cómo sería la consecución de objetivos si trabajásemos juntos? ¿Qué es lo mejor y lo peor que le podría pasar si alcanza el objetivo? ¿Qué haremos cuando las cosas se compliquen? ¿Cómo podemos asumir la responsabilidad para que esto funcione?
    • Definir objetivos. ¿Cómo podría descomponer este objetivo en subobjetivos más pequeños?
    • Definir realidades. ¿En qué medida depende directamente de usted el resultado? En una escala del 1 al 10, ¿cómo calificaría su problema?
    • Definir opciones de actuación. P. ej.: ¿Qué haría si pudiera empezar de nuevo y desde cero? Si yo no estuviera aquí, ¿qué haría usted? ¿Y si no hubiera límites? ¿Qué le ha funcionado en el pasado?
    • Definir voluntad. ¿Qué le impide empezar antes? ¿Qué le ha impedido hacer más?
    • Comprobar progresos. ¿Cómo se siente con sus avances hasta la fecha?
    • Tener feedback. ¿Qué sabe ahora de este proyecto/objetivo que no supiera antes? ¿Qué más podemos aprender?

    Si quieres tener un extenso banco de preguntas te recomiendo el que encontrarás en el libro de Whitmore. Algunas de ellas (y también otras distintas) están en muchas web de coaching, como: