Categoría: Narrativa y Storytelling

Historias que cuentan la cultura corporativa de una empresa o institución. La forma en que esas historias se cuentan

  • Greimas y Campbell para ganar la «batalla del relato»

    Publiqué junto a las profesoras Paloma Piqueiras y María Luisa Sánchez Calero «Greimas, Campbell y Díaz Ayuso: Un enfoque transdisciplinar sobre la ‘batalla del relato’». Este texto es un capítulo del libro Entre pantallas y realidades: una travesía por el universo audiovisual, editado por MCGraw Hill (2024) y coordinado por Javier Sierra y Sheila Liberal. Nuestra investigación demuestra que el discurso de una figura política de envergadura puede analizarse desde la narratología clásica y los fundamentos básicos del storytelling.

    Os animo a que leáis el texto. Como explicamos en su introducción Paloma, Mª Luisa y yo, «los resultados obtenidos en ningún caso son partidistas, ni pretenden justificar ningún relato ni, por supuesto, hacer valoraciones legales, morales o políticas«.

    Algunas conclusiones

    • El discurso realizado por Isabel Díaz Ayuso (febrero de 2022), con el que denunció que la Dirección Nacional de su propio partido quería frenar su ascenso político acusándola de corrupción, es parecido al modelo actancial de Greimas y al monomito de Campbell.
    • En cuanto al modelo actancial de Greimas: la presidenta de la Comunidad de Madrid actúa como Sujeto, persigue unos Objetivos, tiene un Destinador que le marca un camino, trabaja para unos Destinatarios, cuenta con Ayudantes y tiene Oponentes.
    • Sobre el monomito de Campbell, podemos decir que el camino marcado por su Destinador (Miguel Ángel Rodríguez) está jalonado de etapas y de pruebas a superar. Este camino es propio de un héroe (en este caso heroína). El camino se corresponde con un viaje físico pero también es interior. La heroína deja su lugar de origen, encuentra aliados y enemigos, se enfrenta a pruebas y está al borde de la muerte (en este caso política). Pero renace como sujeto nuevo.
    • En el caso del discurso político, tanto el sistema actancial de Greimas como el monomito de Campbell son percibidos como resultado de una estrategia, plan o guion.

    (*) Al final de esta página tienes el capítulo para descargar.

  • Los 10 consejos que da Phil Stutz a Jonah Hill

    Después de haber visto el documental Stutz (Jonah Hill, Netflix, 2022), parafraseo una reflexión del terapeuta Phil Stutz para decir que en la vida (y, por tanto, también en el entorno laboral) es inevitable sentir, a veces, dolor e incertidumbre. ¿Qué nos queda, entonces? Seguir trabajando para mejorar cada día.

    No voy a hacer spoilers, pero sí fijarme sobre las ideas más importantes del documental, cuyo visionado te aconsejo.

    El valor de las pequeñas acciones

    UNO.- Si estás perdido «siempre puedes trabajar en tu fuerza vital«. La fuerza vital de una persona se basa en ascender en una supuesta pirámide: Relación con tu cuerpo => Relación con otras personas =>Relación contigo mismo/misma.

    DOS.- Debes ser conscientes de lo que Stutz llama «tu parte X«. Ésta forma parte de ti. Sin embargo, te juzga, va en tu contra y te llena de pesimismo. El terapeuta asegura que nunca desaparece del todo, por lo que hay que emplearse en estas tres áreas:

    • Dolor
    • Incertidumbre
    • Trabajo constante

    En cierto modo, la parte X es positiva. La lucha contra ella hace que las personas evolucionemos. Tienes que ser consciente de este proceso.

    «Tu fuerza es la vulnerabilidad«, asegura Stutz. «No puedes avanzar sin ser vulnerable».

    TRES.- En el documental Stutz habla del collar de perlas. Cada acción que llevamos a la práctica es una perla de un metafórico collar que es nuestra vida. Todas las perlas valen lo mismo.

    Stutz asegura que un ganador no es aquel que toma las mejores decisiones. Un ganador es quien asume el proceso de seguir siempre adelante.

    Aplícate esto en el trabajo.

    Acepta tu sombra

    CUATRO.- La sombra es la parte de ti que no aceptas y de la que te avergüenzas. En el documental, la sombra de Jonah Hill es su yo de catorce años, un niño acomplejado por su sobrepeso. Stutz aconseja a Hill que escuche a su sombra y que establezca un diálogo con ella. En definitiva, que la acepte.

    CINCO.- «La instantánea» es una ilusión producto de tu parte X, una imagen perfecta e inmóvil. Nos empeñamos en encontrarla, pero en realidad no existe.

    SEIS.- El laberinto es otro producto de tu parte X. Ocurre cuando nos quedamos anclados en el pasado. Siempre implica a otras personas.

    SIETE.- El amor activo da solución al laberinto. Si podemos proyectar amor hacia alguien al que llegaste a odiar, esto significa que eres capaz de dejar atrás las anclas del pasado.

    OCHO.- El flujo agradecido. El agradecimiento siempre trae consigo la fe en un futuro mejor o, por lo menos, que algo bueno espera detrás de una mala época.

    NUEVE.- Lucha siempre por tus objetivos, pero sé consciente de puedes perder todo. Y no debes temer a la pérdida porque lo que importa es el proceso de llegar a tus objetivos.

    DIEZ.El mundo solar. Encuentra el placer de dar sin esperar recibir nada a cambio. Por el mero hecho de dar supone en sí mismo sentir la satisfacción de ver feliz a otra persona.

    Junto con Barry Michels, Phil Stutz es autor de El método, un ensayo donde estos terapeutas ofrecen las herramientas necesarias para salir de un bloqueo anímico.

    (*) Te puede interesar: El método Grow

  • 7 consejos sobre marca personal que nos da Velázquez a través de Las meninas

    Hace poco miraba el autorretrato de Velázquez en Las meninas y me daba cuenta de que él sabía muy bien el concepto de marca personal siglos antes de que hubiese sido formulado por Tom Peters.

    Él no buscaba reputación. Ya la tenía. Era el pintor del rey y un maestro reconocido. Él quería pasar a la posteridad como caballero de la Orden de Santiago.

    Aprender de Velázquez

    En Las meninas, Velázquez se pintó a sí mismo junto a la infanta Margarita y sus sirvientes. Pero, en un principio, su autorretrato no mostraba la cruz de Santiago en el pecho, como nos explica Mónica Arrizabalaga. Y esto se debe a que cuando pintó el cuadro aún no era caballero de la Orden. Lo fue tres años después, y después de muchos avatares.

    Una vez nombrado caballero, y quizá siendo consciente de que le quedaban pocos meses de vida, Velázquez se acercó a su cuadro, tomó su pincel y, entonces sí, pintó en su pecho la Cruz de Santiago. Quiso ser recordado de esta forma. Y con su ejemplo podemos obtener algunas enseñanzas.

    1.- Dedícate a una pasión y muéstrala

    Velázquez se retrató pintando, su gran pasión.

    2.- Sé sincero

    Velázquez te mira directamente a los ojos. Sin ningún tipo de ademán soberbio pese a que está integrado en la nobleza.

    3.- Respeta a los demás

    Pintó con cariño y respeto a bufones y enanos.

    4.- Establece un juego intelectual

    El cuadro de Las meninas tiene muchas interpretaciones. Más abajo compartiré un post que escribió Miguel Calvo Santos sobre sus secretos.

    5.- Haz sentir bien a quien te diriges

    El valor de Las meninas es simple: tú te sientes como Felipe IV y Mariana de Austria cuando sorprendieron a Velázquez pintando a la infanta Margarita. Para Velázquez, tú eres el rey.

    6.- Si tienes un mérito o una distinción, es lícito que la muestres

    Los únicos que te dirán que no muestres tus méritos son aquellos que no pueden conseguirlos. Es lícito que muestres qué has conseguido con mucho esfuerzo. Velázquez ansiaba la Cruz de Santiago. Eso sí, por favor, no seas pesado y hazlo de forma elegante.

    7.- Deja obra

    Todos queremos trascender de una forma u otra.

    Evidentemente, no seremos geniales como Velázquez. Pero dejemos una obra digna, trabajada, de la que estemos orgullosos. La obra no tiene por qué ser material: pueden ser relaciones, palabras de aliento a quien lo necesite, escuchar. Amar. El mundo laboral se ha tornado tan difícil que dejar una obra digna en el trabajo es simplemente, por ejemplo, respetar al compañero o compañera. No quieras ser famoso: sólo intenta que te recuerden con cariño.

    Así que, por favor, deja de tuitear tonterías y pon más corazón en lo que haces.

    Para recordar: ¿Cuál es la diferencia entre marca personal, personal branding y reputación?

    Recuerda que la marca personal es la huella o la impronta que queremos que quede de nosotros. El personal branding es el procedimiento para conseguirlo.

    Para tener reputación es necesaria la participación del otro, su percepción, su juicio, su opinión. Dependemos de los demás. Esa dependencia la hace incontrolable y frustrante. No conozco a nadie que sea feliz buscando reputación.

    Sin embargo, la marca personal parte de uno mismo. Nosotros podemos controlar su proceso. Podemos elegir la imagen intencional que queremos que llegue a nuestros públicos. Nos identificamos con ella. Cuando la marca personal es sincera nos sentimos realizados. Decimos al mundo cómo somos en realidad sin importarnos qué pensarán de nosotros. Y eso es, sencillamente, maravilloso.

    Para saber más

  • Decálogo emocional para que las empresas desarrollen su relato corporativo

    1.- Es cierto que es necesario un relato corporativo en todas las empresas, por pequeñas que sean. El relato corporativo esa historia que cuenta cómo vemos el mundo y cuál es nuestro objetivo, las circunstancias que nos ayudan y los problemas a los que nos enfrentamos. También a qué público nos dirigimos y cómo podemos y queremos ayudarle.

    2.- Pero, ¡cuidado! Existe una saturación de historias.

    3.- Queremos generar emociones y nuestros públicos quieren que les emocionemos. No es casual tanto empeño (casi infantil) por ser algo parecido a un gurú. Como tampoco es casual que nuestros públicos no se cansen de ver charlas motivacionales en Youtube. Vendemos y compramos emociones a granel, por diversas plataformas y canales. Pero esto propicia que la emocionalidad parezca banal.

    4.- Pensamos más en la forma que en el producto o servicio que vendemos. Y debemos corregir eso. El relato corporativo debe nadar en la esencia de lo narrado (como nos explica Ignasi Vendrell).

    5.- En este contexto, los comunicadores debemos dejar que los públicos trabajen, se esfuercen y lleguen a la profundidad del mensaje que ellos quieran, a través de las plataformas que elijan. Debemos dejar que los públicos sean co-partícipes de las historias, incluso, por qué no, co-creadores de las mismas. Hablamos de la comunicación transmedia (como nos ha enseñado Diego Rivera).

    6.- En un ecosistema saturado de historias y estímulos, sólo sobrevivirá lo auténtico. Y algo es auténtico o no lo es. No se puede impostar. No se puede improvisar. La comunicación de lo auténtico debe ser sincera. Pero la tarea se complica cuando estamos obligados a utilizar fórmulas gastadas que, por ello, parecen falsas. Por lo tanto, los comunicadores debemos remitirnos a la sencillez de formas para llegar a contenidos complejos. La sencillez es el camino más corto para llegar a la autenticidad.

    7.- Las herramientas de comunicación están abiertas para todo el mundo. Y esta democratización es fantástica. Pero piensa en esto: sólo los profesionales, los comunicadores muy preparados o quienes tengan una fuerte vocación serán capaces de comunicar de forma efectiva entre tanto ruido.

    8.- Aunque no es una ley inmutable, los profesionales aseguran resultados profesionales.

    9.- El éxito de un relato corporativo, además de su autenticidad, vendrá marcado por cómo los públicos se vean reflejados en él. Según el sistema actancial de Greimas (1917-1992), por ejemplo, el discurso de Steve Jobs en Stanford nos engancharía porque nosotros estamos dentro de esa narrativa como destinatarios de una acción. Joseph Campbell (1904-1987) nos diría que Jobs nos gusta porque cumple muchos de los rasgos paradigmáticos del héroe (y a fin de cuentas, todos lo somos un poco): viaje fuera del hogar, pruebas iniciáticas, favor de aliados y luchas con enemigos, estar al borde de la muerte, retorno al hogar, etc.

    10.- Comunicadores y público forman parte de un ecosistema inserto en la sociedad-red. Las historias, los relatos corporativos, las marcas personales y todo tipo de campañas conforman la vegetación que da oxígeno al ecosistema. A veces, sobre todo en periodos de crisis, el ecosistema se mantiene en un equilibrio frágil. La única forma de preservarlo es que todos aprendamos de todos y todos nos respetemos. Ryszard Kapuscinski decía que hay que ser buena persona para ser buen periodista. El término «buena persona» se ha pervertido y se utiliza de forma maniquea. Pero, dejando moral aparte, está claro que un profesional que trabaja en el ecosistema y que está obligado a convivir, interactuar, compartir, debe tener muy claro que hay que ser ético y empático.

    (*) Imagen: Rawpixel.com en stocksnap.io

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  • Ucronía transmedia. ¿Cómo haría hoy branding #MigueldeCervantes?

    ¿Cómo haría branding Miguel de Cervantes si viviera hoy? ¿Cómo trabajaría (sobre todo) y cultivaría su marca personal? Esa fue la pregunta que lancé hace unas semanas en clase, mientras hablábamos de la comunicación transmedia. Di algunas pistas a los chicos, no quise que contestaran y dejé el asunto en el aire para que reflexionaran acerca de ello. Hoy retomo el asunto en el blog.

    Cervantes transmedia

    1.- Su marca personal iría ligada a la evolución del sector al que se dedica

    1.1.- Las nuevas tecnologías propician que deje de existir el concepto obra terminadacomo nos explica Inma Turbau, y la novela del futuro será transmedia, como nos recuerda Norma Dragoevich.

    Miguel no sólo trabajaría en un libro, sino en otras ramificaciones de la historia:

    • Crearía un videojuego en donde el jugador podría decidir finales de capítulos.
    • Se plantearía grabar un documental o llevar la historia hacia una película, donde él fuera el director o el guionista.
    • Escribiría un blog que contara la vida no conocida de uno de sus personajes
    • Subiría fotos a un Flickr.
    • Y, sí, también abriría para Sancho Panza una cuenta en Twitter.

    1.2.- Estaría muy interesado en las nuevas tecnologías porque sabe que no sólo ha cambiado el libro (de papel a digital), sino los canales a través de los cuales las historias llegan a los públicos. Además, la tecnología siempre ha influido en la literatura, es intrínseca a ella, como le explica Juan Francisco Ferré a Scolari, o como dice aquí Tomás Albaladejo.

    1.3.- Comprendería que el lector ha cambiado y que consume información de una forma distinta, con una frecuencia distinta y con niveles de profundidad distintos. Y que, si quiere ser comprendido y entendido, hay que adaptarse a él.

    2.- ¿Por qué ser sólo literato? Hemos visto aquí, muchas veces, que el presente empieza a estar marcado por la hibridación de géneros, canales y plataformas. Así que, quizá, Miguel no sería sólo novelista, o dramaturgo, o poeta. Quizá fuese comunicador, a secas. A veces le gustaría compartir historias y, como hemos visto en el punto 1, conocimiento y experiencias a través de distintos canales. Apostaría mi mano izquierda (ya que de mancos de Lepanto estamos hablando) a que sería, ante todo, audiovisual.

    3.- Utilizaría Internet para crear experiencias directas con el lector y para afianzar su marca personal

    3.1.- Quizá, escamado con las editoriales, haría públicas sus obras en Internet o las vendería al lector, directamente, sin intermediarios. Sabría que en la Sociedad Red desaparece el intermediario que no aporte valor.

    3.2.- Antiguo preso en Argel, testigo directo de la cohesión de culturas, de fanatismos y radicalismos, haría especial caso a los movimientos sociales. Posiblemente sería ciberactivista.

    Qué repetiría de su historia: el crowdfunding

    1.- Crowdfunding. En su época ya buscó vías de financiación alternativas. Si has leído El Quijote recordarás que Miguel dedica su primera parte a un mecenas, el Duque de Béjar.

    2.- Muy relacionado con lo anterior, no podría vivir de la Literatura, sino que tendría que desempeñar, de nuevo, los más variopintos trabajos.

    2.- Probablemente, hoy no le reconocerías porque no llevaría marcado el signo del éxito. Porque los Arturo Pérez Reverte de su época eran Lope de Vega o Quevedo. Miguel (antiguo soldado, acusado de judeo converso por los fanáticos religiosos) sería hoy un hombre con tantas luces como sombras.

    (*) Imagen: Campaña Quijote, de la agencia Zapping

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  • Una pincelada sobre liderazgo en Mad Men

    Os pongo en situación. Capítulo de la séptima temporada de Mad Men. Quieren despedir a Don Draper de la agencia Sterling, Cooper, Draper & Pryce de la que él mismo es co-fundador. Los socios hacen una votación improvisada y, finalmente, no se le echa. Poco después, Roger Sterling (amigo y aliado de Draper) habla con Bertram Cooper sobre la necesidad de mantener a Draper, sea como sea, en la agencia. Bert, aunque apoya a Draper, tiene sus dudas. Escena en el despacho de Bertram Cooper. Sterling y Bert, sentados, cada uno en un sofá. Sterling, sentado ligeramente hacia adelante, habla algo acelerado. Está indignado. Bert, sentado hacia atrás, habla pausadamente y es condescendiente con todo lo que está pasando, no queriéndose implicar del todo.

    BERT: El que tiene el control es el que está al mando.

    STERLING: Nosotros tenemos el control. Tenemos todos los votos. Excepto el de Benedict Joan.

    BERT: Don le costó un millón de dólares cuando no salimos a Bolsa.

    STERLING [fastidiado]: Así que tú también quieres echarle. ¿Entiendes que Don Draper podría trabajar en cualquier parte?

    BERT: Nadie vuelve de un retiro. Ni siquiera Napoleón. Montó un golpe de estado, pero acabó de vuelta en esa isla.

    STERLING: Entonces, ¿por qué no votaste para echarle? [refiriéndose a Draper]

    BERT: Porque soy un líder y los líderes son fieles a su bando. Don no lo entiende.

    STERLING: Pero yo sí.

    BERT: Y tú tienes talento, habilidades y experiencia. Pero no eres un líder.

    STERLING: ¿Y Cutler sí?

    BERT: Él tiene visión, pero no está en mi equipo.