Etiqueta: tipografía

  • Estadio Metropolitano: volver a 1923 gracias a la tipografía

    El Estadio Metropolitano, del Atlético de Madrid, tiene una identidad visual con reminiscencias modernistas y posmodernistas. El campo toma nombre, además, del primer gran feudo del club, el Stadium Metropolitano, inaugurado en 1923.

    Parece como si el Club hubiera querido establecer un puente emocional entre dos tiempos históricos.

    La agencia encargada de la identidad visual corporativa fue la agencia barcelonesa Vasava, que tiene como clientes a Nike o Moët & Chandon.

    En el logotipo del estadio, Vasava utilizó dos tipografías. Para Wanda, una tipografía san serif en caja alta. Para Metropolitano, se utiliza la tipografía Mostra Nuova. Fue diseñada por Mark Simonson en 2009 e inspirada en el modernismo italiano de los años 30.

    Además, en Vasava, Jorge Domenech y Bruño Sellés crearon la tipografía ATM Metropolitana para los dorsales de las camisetas y merchandising. Comparte muchos rasgos con la Mostra Nuova, Landmark y Sauver Sans.

    El Atlético de Madrid presentó el naming y la identidad identidad visual corporativa del Estadio Metropolitano junto a los cambios hechos en el escudo del club. Este último marcaba una evolución de la heráldica al logotipo.

    De todos estos asuntos hablo en la comunicación La tipografía en la ciudad, vehículo emocional y vaso comunicante entre dos tiempos históricos distintos. Un estudio de caso: la identidad visual corporativa del estadio Metropolitano. La comunicación fue presentada al Congreso Internacional La ciudad: imágenes e imaginarios, que tuvo lugar en la Universidad Carlos III de Madrid.

  • El discreto encanto de un logotipo antiguo

    El discreto encanto de un logotipo antiguo

    Permíteme parafrasear hoy a Luis Buñuel para hablar de la fascinación que, en los últimos meses, siento por la identidad visual corporativa de décadas pasadas. Soy inmigrante digital y vivo muy a gusto en este nuevo país. Comulgo con los cambios de la sociedad-red. Y confieso (incluso, aunque parezca anatema) que están justificados los cambios y evoluciones de logotipos e imagotipos (incluso los más queridos) si es para estar acorde con los nuevos tiempos.

    Sin embargo, ¿no crees que la antigua identidad visual corporativa parece más sincera? Se diseñaba pensando en las instituciones y en sus públicos, y no tanto en las plataformas para llegar a ellos.

    Diseño vintage

    Cuando, la otra mañana, delante de un café, comentaba a Roberto Carreras que tenía pensado escribir este post, él me recordó, desde su perspectiva profesional, que la pasión vintage por la identidad visual corporativa es más que una realidad. ¡Es verdad! Incluso yo mismo presenté, el pasado mes de marzo, una comunicación al Congreso Internacional de la UC3M La ciudad: imágenes e imaginarios en donde hablaba de la identidad visual del Estadio Metropolitano. Fue diseñada por la agencia Vasava y es fantástica. Compartiré el texto contigo cuando se publique (espero que dentro de muy poco).

    Si me paro a pensar, no sólo me gusta lo retro, sino lo antiguo de verdad: esos logos que se mantienen casi idénticos con el paso de los años. Me refiero Pirelli, me refiero a Chanel, a Lacoste, a The New York Times.

    Y, así, me he puesto a buscar.

    Te recomiendo estos artículos y post para saber más sobre identidades visuales que resisten el paso de los años (o cambian lo justo):

    Y te dejo uno de mis post sobre IVC: Algunas muestras de identidad visual corporativa en las universidades

    Otros enlaces de interés:

  • Causas y azares sobre el naming

    Siempre me ha atraído el naming, la facultad de poder dar el nombre idóneo a las cosas. Últimamente, una serie de causas y azares (como cantaría Silvio Rodríguez) me está llevando a interesarme por la forma de trabajar de las agencias del sector. Así, he dado con Comuniza, Nameworks, Nombra o Neimik. Esta última es la agencia de Gemma Eneadáguila. He escuchado un par de entrevistas (muy interesantes) que le han hecho especialistas como Joan Boluda o Rubén Galgo. En ellas, Gemma explica que:

    • El naming no sólo es la invención del nombre: es el conjunto de procesos y técnicas para llegar a una denominación idónea.
    • Para el desarrollo del naming no sólo hay que ser creativo, hay que ser, como dice ella, creatégico (es decir, creativo + estratégico). El nombre debe estar alineado con la visión y los objetivos de la empresa.

    El común denominador de las agencias es el esfuerzo en equipo o la colaboración con otros profesionales. Esto nos lo recordaba Erik Spiekermann para una disciplina distinta (pero afín) como es la tipografía, ¿recuerdas?

    Y, también, el común denominador de todos los trabajos en naming es el proceso previo de investigación y documentación que debe desembocar en el registro legal del nombre.

    Creo, sin embargo, que el nombre ayuda, pero sirve de poco si producto o servicio que representa no es bueno.

    ¿Tú qué piensas?

    (Imagen: Microsoft Clipart)

  • El valor de un viejo tipógrafo que se ha reinventado en el universo digital

    Me he quedado literalmente fascinado con esta entrevista a Erik Spiekermann que Unos tipos duros han colgado en su web y que he incluido al final de este post.

    Junto a Matthew Carter (creador de Verdana y Georgia), Spiekerman es uno de los tipógrafos más conocidos e importantes del mundo en la actualidad y uno de los pioneros de la distribución de tipografía digital con FontShop. Entre las tipografías que ha diseñado se encuentran la ITC Officina Sans o la Meta Serif. Los trabajos de Spiekermann tienen un estilo sobrio y personalísimo (que se puede percibir en su blog).

    En un primer momento, parece que la entrevista trata sobre tipografía. Pero no es así: en realidad, trata de:

    • comunicación
    • transmisión de conocimiento
    • intangibles
    • aprendizaje
    • humanismo
    • creatividad
    • «tener suerte y estar en el momento justo»
    • de comunicación institucional

    Imprescindible.

    Ah, sí; si no te has dado ya cuenta, te lo digo yo: amo la tipografía.

  • IKEA desata críticas por cambiar su tipografía

    Me lo dijo mi amigo David, de Kohlerphils: IKEA ha cambiado su tipografía corporativa. De Futura ha pasado a  Verdana y ha encendido las iras de tipógrafos, tipófilos y clientes. Tal como explica el diseñador Manuel Estrada en El País, la Futura, diseñada nada más y nada menos que por Paul Renner, transmite intangibles y señas de identidad llenas de valor: calidad, racionalidad, modernidad. La Verdana es una letra creada para ser usada en el entorno Windows, es más popular (y más vulgar) y, aunque es legible, generalmente no gusta porque es monótona y se diseñó para ser leída en pantalla.

    ¿Tú qué opinas? ¿Cuál es tu tipografía preferida?

    Ahí va mi opinión: no me gusta la Verdana, me parece demasiado vulgar (y perdón si parezco pijo al decirlo). El caso es que no parece casual que en época de crisis se cambie una tipografía vanguardista por otra la mar de corriente. Quizá busquen identificarse con el público. Tampoco me gusta que una tipografía diseñada para la pantalla se utilice para papel. Es como si uno va al Rastro el domingo por la mañana con traje de chaqueta: no pega y cansa la vista. Ikea se caracteriza por ser barata, pero también por la pureza de su diseño. No creo que la Verdana transmita esos intangibles o, al menos, sólo transmite el primero.

    ¡Ah!, descubrí, gracias a JuanRa Martín, la letra Cambria, ideal para leer en pantalla y en papel. Probadla, os lo recomiendo

  • Libros sobre nociones básicas de tipografía

    Por el servicio de estadísticas de la bitácora, sé que muchos llegáis hasta aquí buscando información sobre uno de los aspectos plásticos de la Comunicación Corporativa: la tipografía. De la belleza y función de los caracteres impresos ya hemos hablado aquí en otras ocasiones.

    Visitando el nuevo diseño de unostiposduros he reencontrado un viejo post que os puede ser muy útil: Los diez mejores libros sobre tipografía. Nivel básico. De los diez libros recomendados me quedo con dos: Manual de tipografía, de José Luis Martín y Montse Ortuna; y En torno a la tipografía, de Adrian Frutiger.

    Os aconsejo también que visitéis el post dedicado a los Principios fundamentales de la tipografía de Stanley Morison. Ahí va un entrecomillado que transcribo directamente de unostiposduros:

    «El buen creador de tipos se da cuenta de que para que un nuevo corte de letra obtenga éxito ha de ser tan bueno que solamente unos pocos sean capaces de descubrir su novedad».

    Fantástico, ¿verdad? La tipografía, si quiere ser útil, debe facilitar la lectura pero, sobre todo, pasar desapercibida. A la hora de editar vuestras newsletters o cualquier otro documento de empresa, os aconsejo que apostéis por los tipos tradicionales. Con una buena gestión de blancos (interlineado y márgenes) los resultados pueden ser espectaculares.

  • A vueltas con la tipografía

    Quizá sea exagerado decir que un libro de Paul Renner cambió mi vida hace años, pero lo que sí puedo decir es que, gracias a él, descubrí el sentido de la tipografía, la belleza de los caracteres impresos y que cada tipo de letra tiene una historia y una misión que cumplir, como los personajes de una buena novela. Desde hacía unas semanas quería escribir algo sobre tipografía y un magnífico post de Tíscar Lara me ha animado a ello.

    Antes de continuar, confieso que yo soy de ésos que le dan vueltas y vueltas la cabeza durante horas pensando qué tipografía es la que mejor conviene para tal o cual texto. Quizá porque en estos dos últimos cursos, además de impartir Comunicación Corporativa, he dado clase de Tratamiento de la Información en Medios Impresos, una asignatura fronteriza con el diseño periodístico. Para mis documentos impresos en papel, me he pasado de nuevo a la Times porque, como decía Gaudí, lo original es volver al origen.

    A poca gente le gusta la Times, y parece que ya está en desuso. Es, dicen, un tipo pasado de moda y poco legible. Sin embargo, por ejemplo, el libro que se presentó la semana pasada en el I Congreso Internacional de Comunicación Corporativa de la Universidad Pontificia de Salamanca estaba diagramado con Times y el resultado es, sencillamente, magnífico. Posiblemente porque, como digo a mis alumnos, el secreto de la tipografía no sólo está en la elección del tipo (altura x, ojo, trazos, rasgos ascendentes y descendentes), sino en la gestión de los blancos de la página (márgenes e interlineados) e, incluso, el ancho de línea. El libro en cuestión, Estrategia y conducta social de la organización, es elegante sin dejar de ser sobrio, la diagramación de la página es la correcta y el maquetador ha sabido jugar con los blancos para que la lectura sea ágil.

    Con el paso de los años me han gustado y he utilizado de forma sucesiva la Times New Roman, la Century Schoolbook, la Bookman Old Style. Para mis páginas web y bitácoras: Georgia, siempre. Escribí mi Tesis en Arial porque quería vestirla con sobriedad y mucha sencillez. Cuando, en el ordenador de casa, escribo textos personales (alguna novela corta o algún relato) utilizo la Garamond Stempel (distinta a la Garamond que trae el paquete de Microsoft Officce; la Stempel es mucho más sobria y es la tipografía literaria por naturaleza).

    Al entrar en el Departamento de la Facultad, me di cuenta de que todos los artículos, comunicaciones a Congresos o ponencias eran solicitados en Arial o Times New Roman de 12 puntos. Volvíamos, de nuevo, a la sencillez; a fin de cuentas, esas dos familias no tenían que ser tan malas ni tan ilegibles.
    Los ordenadores personales han traído la ventaja de poder elegir la tipografía que mejor vaya con nuestro carácter o con el espíritu de nuestros textos, pero también han traído una dispersión estética muchas veces desconcertante. Personalmente, me gustan los textos limpios, no los escritos con letras pretenciosas y de rasgos rebuscados. Por otro lado, no entiendo que las modas campen a sus anchas incluso en la tipografía de los papeles de empresa. Estoy saturado de ver documentos escritos en Tahoma o Trebuchet, tipos muy apropiados para leer en pantalla pero que pueden cansar la vista en papel. Por cierto, ¿alguien se acuerda de la Verdana?

    Te recomiendo que visites Tipógrafos.com, Unostiposduros, LetraGManual de diseño digital o Letritas si quieres zambullirte en este mundo.