A mis 54 años, y siendo un simple profesor, no tengo la necesidad de quedar bien con nadie. He alcanzado mi techo laboral. Éste no es ganar más dinero (si fuera así, no me dedicaría a la docencia). Mi techo laboral (que, repito, lo he alcanzado) es dormir bien por las noches y con la conciencia tranquila. Me permito el lujo de escribir y decir lo que pienso, pues la opinión de un simple profesor ni quita ni pone reyes, no hace daño a nadie y tampoco pretendo que lo haga. Amigo, amiga, después de muchas vueltas al sol y de «haber recibido hostias de todos los colores» (como diría Luis Aragonés) me trae al pairo el qué dirán.
Hoy me he puesto a escribir este artículo pensando en ti, que tienes una agencia de comunicación y relaciones públicas o trabajas en ella. O también en ti, que diriges o trabajas en un departamento de comunicación. En este texto te voy a hacer una confesión y te voy a hacer una propuesta. Las sabrás si te quedas unos minutos.
La confesión
Soy profesor y amo mi trabajo. Tengo compañeras y compañeros de los que aprendo todos los días (no los cito porque ellos ya saben quiénes son). Y tengo estudiantes que, con su ejemplo, me proporcionan el elixir de la eterna juventud y me enseñan a no tener dogmas. Gracias a unos y otros me hago preguntas como: «¿Y por qué no?«, lanzo afirmaciones como «Todo es posible«, y despierto mi curiosidad pensando: «¿Y si probamos hacer esto de una forma diferente?»
Cada vez es más difícil encontrar talento. No porque no haya, todo lo contrario: abunda. Hay exceso de candidat@s.
Los estudiantes de la Universidad Carlos III de Madrid que están a punto de terminar el Grado de Periodismo y el Doble Grado de Comunicación Audiovisual desarrollan sus capacidades en Comunicación Corporativa a través de diversos caminos. Dos de ellos son las asignaturas:
Puedes leer los temas que abordamos si visitas el enlace que lleva a sus fichas.
Destaco, por otro lado, dos posgrados:
- Máster de Formación Permanente en Comunicación Corporativa e Institucional
- Máster Universitario en Comunicación Publicitaria
Repito: si te paseas por los planes de estudio verás que los estudiantes dejan las aulas preparados para los retos profesionales.
La propuesta
Pásate a vernos un día, dales una charla y conoce a l@s estudiantes en las aulas, cuando están a punto de saltar de las trincheras. Es cierto que much@s no están bregados en el mundo de la empresa, pero sólo te hará falta mirar el brillo de sus ojos para saber que van a dar todo de sí.
Son puro talento.
Sólo te pido una cosa: si localizas talento y decides ficharl@s, aunque sólo sea para unas sencillas prácticas, págales y reconoce su trabajo. Si eres agradecido con ellos, ellos lo serán contigo y te recordarán siempre como su maestro o su mentor.
He dicho al principio de este texto que a mi edad ya no tengo la necesidad de quedar bien con nadie. Si hablo bien de mis estudiantes es por dos motivos:
- Porque se lo merecen.
- Porque fuera de la solidaridad no encuentro otra forma de susbistir en este mundo tan
asquerosamentecompetitivo.
Te puede interesar: Máster en Comunicación Publicitaria

Deja un comentario