Autor: Juan Pedro Molina Cañabate

  • Películas, series y documentales con la comunicación corporativa e institucional de fondo

    La fiebre, Moncloa: cuatro estaciones; Los idus de marzo, El gran hackeo, El cuarto poder o Ted Lasso. Estas son algunas películas, series y documentales que suelo recomendar en clase.

    La fiebre. (La fièvre, Eric Benzekri y Ziad Doueiri, 2023). Me la recomendó Álvaro. Durante una entrega de premios, un conocido futbolista agrede a su entrenador en lo que parece un enfado por motivos racistas. La opinión pública se polariza y aquello que en principio sólo era fútbol esconde una verdad más oscura, que va más allá incluso del racismo. Para los amantes de la comunicación de crisis, la lucha contra la desinformación y la formación de la opinión pública.

    Lo que más me gustó: Refleja vivamente las conversaciones y matices de un comité de crisis. No cabe duda de que los guionistas se han documentado bien. La serie transmite a la perfección que para tomar buenas decisiones hay que trabajar primero el análisis de datos. De esta forma, los focus group, las encuestas, la analítica de redes sociales, etc., son elementos que se repiten en el argumento, pero con todo el sentido. La historia hace hincapié, también, en que un buen consultor debe tener una cultura general amplia, por encima de la media, para comprender situaciones, prever escenarios y empatizar con sujetos. Las referencias a novelas y ensayos con frecuentes.

    El ritmo narrativo es óptimo, la fotografía es muy buena y los actores hacen un trabajo magnífico.

    Lo que menos me gustó: Nada. Es perfecta.

    Moncloa: cuatro estaciones: Episodio 3 – Otoño. (Curro Sánchez Varela, 2024). Moncloa: cuatro estaciones es un documental de cuatro capítulos que analiza la Presidencia del Gobierno de España tomando como base metafórica el Palacio de La Moncloa. El capítulo 3 está dedicado al aparato de Comunicación Institucional que rodea al Presidente, Pedro Sánchez. Muy recomendable para todas las personas a las que les gusta la comunicación institucional y política, independientemente de a qué partido voten.

    Lo que más me gustó: Se evidencia que en la comunicación institucional nada se deja al azar y que hay un importante trabajo previo en todas las acciones comunicativas de Presidencia del Gobierno. Importante equilibrio entre profesionales de distintas generaciones y perfiles. Se encuentran pequeños tesoros en forma de testimonios. Por ejemplo: una de las personas encargadas de la comunicación directa con la ciudadanía explica que su función es tomar datos para convertirlos en análisis y que éstos ayuden a tomar mejor las decisiones.

    Lo que menos me gustó: No se aprecia autocrítica por ninguna parte, y, quizá por eso, el documental tiene cierto aire a propaganda. Hay guerras de comunicación que existen y que son evidentes, pero como no se las menciona son como el famoso elefante en la habitación. El Presidente asegura: «Hay un momento en el que te das cuenta en que lo que se debate en los medios tiene poco que ver con las principales preocupaciones de los ciudadanos». Entonces, si es así, ¿por qué se obsesiona, precisamente, con los medios de comunicación?

    Los idus de marzo. (The idus of march, George Clooney, 2012). Crítica mordaz al marketing político. Un clásico para comprender la comunicación (a menudo venenosa) que se forma alrededor de un candidato «presidenciable».

    Lo que más me gustó: Clooney se atreve a hablar de lo que muchos callan.

    Lo que menos me gustó: El protagonista es un jefe de prensa que a veces actúa como director de comunicación o, incluso, como jefe de campaña. Son responsabilidades muy distintas. Este intercambio de roles da juego argumental a la cinta, pero queda muy alejado de la vida real.

    El cuarto poder (The fourth state, Liz Garbus, 2018). Documental de cuatro capítulos que analiza la tensa relación entre Donald Trump y la prensa que él no considera afín, como The New York Times.

    Lo que más me gustó: Para cualquier periodista el Times es como jugar en la NBA. Conscientes de que la mayoría de los mortales no terminaremos en ese valhalla, se agradece que nos lleven de la mano por las tripas de la redacción y conozcamos cómo son las mujeres y hombres que trabajan en él. The New York Times es más que un periódico: es una institución que comunica sobre sí misma, como si fuera el ministerio de un país o una organización supranacional.

    Lo que menos me gustó: La primera lección que me enseñaron en la Facultad es que el periodista es un servidor público (como un bombero, un médico o un conductor de ambulancias) y todo vedettismo es contrario a la profesión. A veces a los redactores del Times se les olvida esto. Pero, caramba, si tú trabajaras en el mejor periódico del mundo, ¿no irías caminando sobre las nubes?

    El gran hackeo. (The great hack, Karim Amer y Jehane Noujaim, 2019). Para verlo una y otra vez. Cuenta cómo Cambridge Analytica fue capaz de influir en los votos de las personas en el Brexit o en la primera campaña presidencial de Trump. La desinformación está ahí. Con pruebas. Y, sin embargo, parece que la toleramos.

    Lo que más me gustó: Es un documental muy didáctico, que explica a la perfección el escándalo Cambridge Analytica. Pone el foco sobre periodistas y activistas hasta entonces desconocidos.

    Lo que menos me gustó: El ritmo de los primeros minutos es muy lento.

    Ted Lasso. Esta comedia desarrolla la historia de Ted Lasso, un entrenador de fútbol americano de segunda división, que viaje desde Kansas a Londres porque es contratado para ser entrenador de fútbol europeo. Lasso no tiene ni idea de fútbol europeo, pero le apasiona el reto. Lo que él no sabe es que es contratado, precisamente, para que lo haga muy, muy, muy mal y el club se hunda.

    Lo que más me gustó: La humanidad que rodea a toda la serie. Entre las tramas secundarias, refleja las relaciones entre el director de comunicación y deportivo del club, la jefa de prensa de algunos jugadores y los periodistas deportivos británicos que, como todos sabemos, son una de una clase aparte.

    Lo que menos me gustó: Que no haya una temporada más. Ya en serio: Al director de comunicación se le llama luego «director de operaciones deportivas», a la jefe de prensa de algunos jugadores se la denomina luego «directora de marketing». Detalles que revelan que esa parte de la historia no se ha cuidado o que no les importa.

  • Hay diversas formas de hacer las cosas bien

    Me contaba X (uno de mis mejores amigos y quizá uno de los mejores directores creativos de España) que su exjefe le recriminaba, de forma constante, que no tenía talento, que no valía para el puesto y que no tenía el ADN de la agencia para la que trabajaba. Además, aquel exjefe infravaloraba, censuraba y bloqueaba todas y cada una de las ideas de mi amigo. Sí, todas y cada una. Desde la más nimia a la más compleja; es decir: desde el índice de un documento a, por ejemplo, la estrategia global con un futuro cliente.

    Cuando X me contó los desagradables episodios con su exjefe, me acordé de cómo, en 2005, tuve la suerte de conocer a Rodolf Sirera. Él era el coordinador de guiones de la serie de televisión Amar en tiempos revueltos (que, cuando pasó de TVE a Antena 3, se llamó Amar es para siempre). Yo estaba integrado en un proyecto de la Universidad Carlos III de Madrid cuyo investigador principal era Agustín García Matilla y que tenía como objetivo establecer un paralelismo entre TVE y BBC para ver cómo nuestro ente público podía mejorar tomando como ejemplo el modelo anglosajón.

    Mi cometido era analizar programas de ficción de TVE y por eso me puse en contacto con Sirera. Él es un multipremiado autor teatral valenciano y fui a la entrevista con la intuición de que yo iba a aprender mucho.

    Creo recordar que, en aquella época, los guionistas de la serie eran ocho. Trabajaban en parejas, de forma autónoma, pero muy conectados con los demás. Hacían un trabajo espectacular. Cuando le pregunté a Sirera cómo era posible que él, un autor de éxito, pudiera coordinar a tantos escritores y tan buenos (y, quizá, cada uno y cada una con su ego), él me respondió, más o menos, que es fácil si aceptas que hay muchas formas de escribir bien y que la tuya no es la única buena.

    «Es fácil si aceptas que hay muchas formas de escribir bien y que la tuya no es la única buena«.

    Rodolf Sirera

    Aquella frase me hizo reflexionar mucho.

    Por cierto, la serie Amar en tiempos revueltos / Amar es para siempre se mantuvo diecinueve años en antena. Una teleserie con episodios de lunes a viernes. Diecinueve años.

    Salto en el tiempo

    Dejemos el mundo de la cultura y pasemos al deporte. Mundial de Fútbol de Sudáfrica de 2010. El seleccionador español, Vicente del Bosque, comparece ante los medios en rueda de prensa. El combinado nacional había empezado muy mal, perdiendo contra Suiza, ¿recordáis? Luis Aragonés, el anterior míster, nos había hecho campeones de Europa y, lo más importante, había dotado al equipo de un juego propio, vistoso y efectivo, basado en el control y en el toque: el famoso tiqui-taca.

    Luis se había ido y, con él, el tiqui-taca.

    Cuando preguntaron a Del Bosque por esta circunstancia, él respondió que se pueden hacer las cosas bien de muchas maneras.

    Semanas después, España ganó el Mundial de Fútbol.

    Volvamos al arte

    Imaginaos que, en un túnel del tiempo, Diego Velázquez y Leonardo Da Vinci se conocen y tienen ocasión de hablar y discutir sobre arte. Imaginaos esta escena: «No se pinta así, se pinta como yo lo hago». «¡No!», respondería el otro. «¡Mi dominio de la luz es el correcto!» «Qué dominio de la luz ni qué ocho cuartos. ¡Mi control del espacio es sobrenatural, no como el tuyo!»

    Os parecería ridículo, ¿verdad?

    La comunicación corporativa es el arte de la gestión de intangibles. No es una matemática exacta. Lo que es válido una vez no es válido otra. Y nadie tiene la verdad absoluta.

    Si aplicamos la lógica, encontraremos algunas verdades irrebatibles. Por ejemplo:

    • Todos podemos aprender de todos
    • Todos tenemos buenas ideas
    • Todos podemos fallar
    • Es matemáticamente imposible que un director creativo de reconocida trayectoria se equivoque en todas y cada una de las decisiones

    En el caso de mi amigo X., había gato encerrado. Su jefe le quería despedir.

    Probabilidad matemática y sentido común

    Atención, directores y directoras de agencia, leed:

    1. Tal como trates a tus subordinados, ellos te tratarán a ti. No es magia, no es karma, no es filosofía naïf. Es probabilidad matemática y sentido común: si vas pisando a la gente, algún día te devolverán el pisotón.
    2. Jefe: tú también te quedarás en paro o te jubilarás y también te sentirás solo. Así que allá tú.
    3. Cuando te jubiles y, absorto, estés viendo en cualquier solar de extrarradio las grúas y los operarios de unas obras no pensarás: «La propuesta que hice a un cliente en 2007 fue espectacular, para quitar el sentío…»

    Así que, ¿no crees que debemos tener un poquito de sentido común? Hay muchas formas de hacer las cosas bien; no sólo se llega a la perfección a tu manera.

  • Dimitir no es un fracaso; aferrarte a un cargo, sí

    Beatriz L. Echazarreta contó con mi opinión para escribir en ABC el reportaje El inédito manual de la renuncia: por qué en España se dimite tan mal.

    Hablé con Beatriz del camino del héroe de Campbell, de la conveniencia de irse bien para volver por la puerta grande, y de solidarizarnos siempre (de palabra y corazón) con las personas a quienes hayamos hecho daño.

  • Comunicación, coaching y cobranding: la «Misión Crystal Palace» del Getafe FC

    Hace unas semanas hablaba con Carlos Fernández sobre comunicación y deporte. Carlos sabe mucho de esto porque estuvo vinculado muchos años al departamento de comunicación del Getafe Club de Fútbol. Me habló de la heroicidad de este equipo en la temporada 21/22, al salvar la categoría en Primera División de forma milagrosa. La palanca del cambio fue la comunicación, el coaching y el cobranding. Y el esfuerzo deportivo, por supuesto.

    El Getafe CF, según me contó Carlos de palabra y me recordó en este informe, había perdido los 7 primeros partidos de Liga. ¿Qué son siete partidos? 21 puntos, más de dos meses sin obtener ni un solo resultado positivo, ni uno solo. Siete largas semanas. El humor castizo lo bautizó como el equipo 007 (cero victorias, cero empates, 7 derrotas).

    Había que creer que la salvación era posible (que ya era mucho creer) y el departamento de comunicación encontró un caso similar al del Getafe: el Crystal Palace. Este equipo inglés también perdió de forma consecutiva los 7 primeros partidos y salvaron su categoría en la mítica Premier League.

    La comunicación

    El club compartió la historia de otro equipo que, en una competición de máximo rendimiento (la Premier League), resolvió con éxito una crisis muy parecida. Contó una historia para implicar a la masa social. ¿Y a quién no le gusta que le cuenten una historia? Y como lo que no tiene nombre no existe, el club lo bautizó como la «Misión Crystal Palace».

    El coaching

    El objetivo era transmitir fe, hacer creer y demostrar que la salvación era posible. Pero, aquí viene la parte magistral: el Getafe FC dio un estímulo incompleto para que fuera la masa social quien cerrara el círculo. En el coaching es el usuario quien debe encontrar sus propias respuestas. Y si a ti te dicen: «Tenemos una misión», tu impulso natural, si amas a quien te lo dice, es implicarte para cumplirla.

    El cobranding

    La Premier League es la competición nacional más prestigiosa del planeta fútbol. Es la NBA del balompié. Es un olimpo en donde los jugadores se convierten en leyendas. Que un club español modesto encuentre en la Premier un espejo en el que mirarse, y que ese espejo simpatice con él y le apoye es algo maravilloso.

    ¡Por cierto! Me acabo de dar cuenta de que el Richmond (el club ficticio entrenado por el maravilloso Ted Lasso) viste los mismos colores que el Crystal Palace. En esa serie encontraréis también lecciones sobre la comunicación, el coaching y el cobranding.

  • Escribir un discurso de crisis gracias a la fórmula PASTOR

    Gracias al copywriting podemos vender desde un cuchillo GINSU hasta un discurso de crisis. Existen múltiples fórmulas, pero vamos a utilizar el método PASTOR, que, como te explico en esta presentación, responde al acrónimo de:

    • Problema
    • Agitación
    • Solución
    • Transformación y/o Testimonio
    • Oferta
    • Respuesta

    Vamos a imaginarnos un supuesto. La Presidenta de una importante compañía de telecomunicaciones nos contrata porque necesita nuestra ayuda. Corren rumores por la empresa de que, para evitar una crisis económica sin precedentes, deben vender su emblemática sede de Gran Vía.

    Los rumores son ciertos. Ella debe convencer a sus trabajadores de que el traslado será positivo para todos. Y quiere hacerlo mediante un pequeño discurso informal en la copa de Navidad, que se celebrará dentro de unos días.

    ¿Cómo lo harías tú?

    Abajo te escribo cómo lo haría yo siguiendo la fórmula PASTOR. En negrita te señalo las palabras gancho que utilizaba David Ogilvy y algunas que propone Rosa Morel.

    El discurso PASTOR de la Presidenta

  • Talento del bueno, talento fetén (como diría un castizo)

    A mis 54 años, y siendo un simple profesor, no tengo la necesidad de quedar bien con nadie. He alcanzado mi techo laboral. Éste no es ganar más dinero (si fuera así, no me dedicaría a la docencia). Mi techo laboral (que, repito, lo he alcanzado) es dormir bien por las noches y con la conciencia tranquila. Me permito el lujo de escribir y decir lo que pienso, pues la opinión de un simple profesor ni quita ni pone reyes, no hace daño a nadie y tampoco pretendo que lo haga. Amigo, amiga, después de muchas vueltas al sol y de «haber recibido hostias de todos los colores» (como diría Luis Aragonés) me trae al pairo el qué dirán.

    Hoy me he puesto a escribir este artículo pensando en ti, que tienes una agencia de comunicación y relaciones públicas o trabajas en ella. O también en ti, que diriges o trabajas en un departamento de comunicación. En este texto te voy a hacer una confesión y te voy a hacer una propuesta. Las sabrás si te quedas unos minutos.

    La confesión

    Soy profesor y amo mi trabajo. Tengo compañeras y compañeros de los que aprendo todos los días (no los cito porque ellos ya saben quiénes son). Y tengo estudiantes que, con su ejemplo, me proporcionan el elixir de la eterna juventud y me enseñan a no tener dogmas. Gracias a unos y otros me hago preguntas como: «¿Y por qué no?«, lanzo afirmaciones como «Todo es posible«, y despierto mi curiosidad pensando: «¿Y si probamos hacer esto de una forma diferente?»

    Cada vez es más difícil encontrar talento. No porque no haya, todo lo contrario: abunda. Hay exceso de candidat@s.

    Los estudiantes de la Universidad Carlos III de Madrid que están a punto de terminar el Grado de Periodismo y el Doble Grado de Comunicación Audiovisual desarrollan sus capacidades en Comunicación Corporativa a través de diversos caminos. Dos de ellos son las asignaturas:

    Puedes leer los temas que abordamos si visitas el enlace que lleva a sus fichas.

    Destaco, por otro lado, dos posgrados:

    Repito: si te paseas por los planes de estudio verás que los estudiantes dejan las aulas preparados para los retos profesionales.

    La propuesta

    Pásate a vernos un día, dales una charla y conoce a l@s estudiantes en las aulas, cuando están a punto de saltar de las trincheras. Es cierto que much@s no están bregados en el mundo de la empresa, pero sólo te hará falta mirar el brillo de sus ojos para saber que van a dar todo de sí.

    Son puro talento.

    Sólo te pido una cosa: si localizas talento y decides ficharl@s, aunque sólo sea para unas sencillas prácticas, págales y reconoce su trabajo. Si eres agradecido con ellos, ellos lo serán contigo y te recordarán siempre como su maestro o su mentor.

    He dicho al principio de este texto que a mi edad ya no tengo la necesidad de quedar bien con nadie. Si hablo bien de mis estudiantes es por dos motivos:

    • Porque se lo merecen.
    • Porque fuera de la solidaridad no encuentro otra forma de susbistir en este mundo tan asquerosamente competitivo.

    Te puede interesar: Máster en Comunicación Publicitaria

  • «Los dominados y el arte de la resistencia. Discursos ocultos», de James Scott

    No voy a hablar de Política, sino de Antropología. Si quieres ahondar un poco más en las relaciones de poder, en cómo se construyen por un grupo hegemónico y cómo las contrarrestan los grupos subordinados con pequeñas resistencias, te recomiendo que leas (o releas) el clásico de James Scott, profesor en Yale: Los dominados y el arte de la resistencia. Discursos ocultos.

    A menudo recuerdo a un jefe que tuve hace muchos años. Él conocía de sobra qué «discurso oculto» corría sobre su persona en la empresa, pero no le importaba. Yo diría que casi-casi lo alentaba aunque fuera negativo.

    1. Conociendo este discurso oculto él lo tenía bajo control.
    2. Dejando a los empleados que disfrutaran de sus pequeñas resistencias, él evitaba problemas mayores.

    Os preguntaréis si esta persona era maquiavélica. La respuesta es: sí, mucho. Cuando él advertía una resistencia del grupo, no perdía los nervios y apretaba mucho más las tuercas, exigía más.

    Pienso en algunas resistencias que un empleado puede presentar ante su jefe. A veces pueden ser conscientes o a veces inconscientes:

    • Llegar tarde o pegadito a la hora de entrada.
    • Entregar un trabajo en la hora límite.
    • Demorarse en el tiempo de desconexión del café.
    • Ir demasiado al cuarto de baño.
    • Tratar al jefe demasiado amigablemente, sin la debida distancia
    • Difundir bulos y rumores

    Si quieres saber más:

  • Una novela que es un milagro

    Hace escasas fechas ha visto la luz mi última novela, El último milagro de Santa Margarita, editada por Sar Alejandría. Trata sobre la Segunda Guerra Mundial, luces extrañas que se ven debajo del mar, mujeres valientes y el valor de la amistad.

    Aquí puedes leer la sinopsis.

  • Los 10 consejos que da Phil Stutz a Jonah Hill

    Después de haber visto el documental Stutz (Jonah Hill, Netflix, 2022), parafraseo una reflexión del terapeuta Phil Stutz para decir que en la vida (y, por tanto, también en el entorno laboral) es inevitable sentir, a veces, dolor e incertidumbre. ¿Qué nos queda, entonces? Seguir trabajando para mejorar cada día.

    No voy a hacer spoilers, pero sí fijarme sobre las ideas más importantes del documental, cuyo visionado te aconsejo.

    El valor de las pequeñas acciones

    UNO.- Si estás perdido «siempre puedes trabajar en tu fuerza vital«. La fuerza vital de una persona se basa en ascender en una supuesta pirámide: Relación con tu cuerpo => Relación con otras personas =>Relación contigo mismo/misma.

    DOS.- Debes ser conscientes de lo que Stutz llama «tu parte X«. Ésta forma parte de ti. Sin embargo, te juzga, va en tu contra y te llena de pesimismo. El terapeuta asegura que nunca desaparece del todo, por lo que hay que emplearse en estas tres áreas:

    • Dolor
    • Incertidumbre
    • Trabajo constante

    En cierto modo, la parte X es positiva. La lucha contra ella hace que las personas evolucionemos. Tienes que ser consciente de este proceso.

    «Tu fuerza es la vulnerabilidad«, asegura Stutz. «No puedes avanzar sin ser vulnerable».

    TRES.- En el documental Stutz habla del collar de perlas. Cada acción que llevamos a la práctica es una perla de un metafórico collar que es nuestra vida. Todas las perlas valen lo mismo.

    Stutz asegura que un ganador no es aquel que toma las mejores decisiones. Un ganador es quien asume el proceso de seguir siempre adelante.

    Aplícate esto en el trabajo.

    Acepta tu sombra

    CUATRO.- La sombra es la parte de ti que no aceptas y de la que te avergüenzas. En el documental, la sombra de Jonah Hill es su yo de catorce años, un niño acomplejado por su sobrepeso. Stutz aconseja a Hill que escuche a su sombra y que establezca un diálogo con ella. En definitiva, que la acepte.

    CINCO.- «La instantánea» es una ilusión producto de tu parte X, una imagen perfecta e inmóvil. Nos empeñamos en encontrarla, pero en realidad no existe.

    SEIS.- El laberinto es otro producto de tu parte X. Ocurre cuando nos quedamos anclados en el pasado. Siempre implica a otras personas.

    SIETE.- El amor activo da solución al laberinto. Si podemos proyectar amor hacia alguien al que llegaste a odiar, esto significa que eres capaz de dejar atrás las anclas del pasado.

    OCHO.- El flujo agradecido. El agradecimiento siempre trae consigo la fe en un futuro mejor o, por lo menos, que algo bueno espera detrás de una mala época.

    NUEVE.- Lucha siempre por tus objetivos, pero sé consciente de puedes perder todo. Y no debes temer a la pérdida porque lo que importa es el proceso de llegar a tus objetivos.

    DIEZ.– El mundo solar. Encuentra el placer de dar sin esperar recibir nada a cambio. Por el mero hecho de dar supone en sí mismo sentir la satisfacción de ver feliz a otra persona.

    Junto con Barry Michels, Phil Stutz es autor de El método, un ensayo donde estos terapeutas ofrecen las herramientas necesarias para salir de un bloqueo anímico.

    (*) Te puede interesar: El método Grow

  • Los libros por los suelos

    Hace un tiempo, un profesor de una universidad me refirió un caso que de vez en cuando recuerdo. Ejemplifica a la perfección que en el mundo laboral todo pasa y todo queda borrado por el tiempo.

    Este colega me contó la historia de una persona (a quien yo no conocí) con gran poder en ese Centro. Era despótic@ y era temid@ tanto por profesores como por estudiantes.

    Escribió varios manuales. Como eran textos de lectura obligada para l@s alumn@s, la biblioteca siempre tenía varios ejemplares en sus anaqueles.

    Pasó el tiempo y esa persona se jubiló. A los pocos meses fue olvidada por todos: amigos y enemigos, profesores y estudiantes, colegas de otros centros.

    ¿Qué huella dejas?

    Muy poco tiempo después hubo una purga en la biblioteca. No sé si habéis visto alguna. Los bibliotecarios se ven obligados a desechar libros viejos y que nadie toma en préstamo para hacer sitio a los nuevos. Es una estampa triste, pero debe ser así. El personal de biblioteca de la Facultad, para dar una segunda vida a los libros, decidió dejar fuera de la sala, apilados en el suelo, los libros desechados por si alguien quería llevárselos.

    Pasaron los días y la pila de libros fue bajando de altura. Al cabo de un par de semanas sólo quedaron, tirados en el suelo, los libros de esta persona que antaño tuvo gran poder. Nadie los quería, ni siquiera regalados.